Entender la naturaleza como un solo organismo y la viña como un ente vivo que se relaciona con todo su entorno. Esta idea es el fundamento de la viticultura biodinámica. Y su gran objetivo, conseguir que las vides se integren en su ecosistema y reciban sin interferencias los nutrientes de un suelo sano.
Buscando la armonía.
La biodinámica es una práctica sostenible que busca estimular la relación entre el suelo y las raíces, entre el cosmos y las hojas de la vid. Reúne un conjunto de tratamientos para favorecer la conexión y la armonía entre todos los elementos. Y al final, permitir que el vino exprese su origen con mayor definición y pureza.